departamentos nuevos en Azcapotzalco

Con el año 2019 a la vuelta de la esquina ya nos encontramos trazando nuevas metas a cumplir, como ahorrar, empezar una vida más sana, comprar un coche nuevo o, quizá la más importante para nosotros, comprar una vivienda.

Fuentes del mercado inmobiliario indican que 86% de los mexicanos esperan poder adquirir una propiedad, según encuestas realizadas por representantes del sector señala que 42% de los mexicanos solicitarán un préstamo bancario, 40% usará su crédito de Infonavit o Fovissste, mientras que un 14% utilizará sus ahorros.

La compra de un inmueble es una decisión muy importante que se transforma en una inversión a largo plazo. Si eres joven y planeas adquirir tu primera propiedad, primero
debes aclarar los siguientes puntos:

 

– Investigar muy bien el tipo de hipoteca: Piensa bien los costos que acarrean esta operación. Recuerda que ir al banco y pedir una hipoteca no es lo mismo que ir a la panadería a comprar un croissant. Visita varias entidades y elige la que mejor se adapte a tus capacidades financieras.

– Incluye los gastos del hogar: Calcula antes de actuar, toma la calculadora y suma la hipoteca más el costo de los servicios de tu nueva vivienda. Así podrás definir si puedes realizar los pagos sin atrasarte.

– Usa la razón y no el corazón: Dejarse llevar por las emociones es fácil. Analiza la situación con calma. Contempla bien tus necesidades y encuentra una propiedad que se ajuste a ellas.

– No desestimes el futuro: Es una inversión y una cantidad de pagos que parecen no tener fin, no vale la pena comprar una vivienda si luego necesitarás más espacio o que exista una posibilidad muy cercana de que en tu trabajo te destinen a una nueva ciudad. Pero no todo es tan malo como parece, si tienes en cuenta los párrafos anteriores y los tips que te presentaremos a continuación, podrás hacer una compra exitosa de tu nueva propiedad.

Departamentos en venta en AzcapotzalcoDescubre cómo organizar tu presupuesto al adquirir una propiedad

1- Revisa tus finanzas: Verifica si tu presupuesto es el suficiente para cubrir los gastos que esta inversión conlleva. Calcula bien las comisiones, costos por apertura de crédito, avalúo, enganche, gastos de escrituración y mensualidades, además de los gastos de mudanza.

2- Obtén información de financiamiento: Te recomendamos analizar diversas propuestas de crédito hipotecario. Puedes realizar una buena comparación entre las tasas de intereses, reputación y servicio de las entidades financieras.

Usa el simulador de crédito hipotecario, que ofrece la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), para comparar tus opciones.

3- La ubicación importa: Debes tomar en cuenta la cercanía a los centros de trabajo, escuelas y hospitales, si existen espacios de recreación cercanos, auto mercados, acceso de transporte, zonas de riesgo o aquellas otras que consideres importantes.

4- El diseño: Analiza las características de la vivienda como número de recámaras, baños, metros cuadrados de construcción, cantidad de puestos de estacionamientos, si se pueden hacer o no ampliaciones, define todo muy bien
de acuerdo a la cantidad de integrantes en la familia.

5- Consulta a profesionales inmobiliarios: Si vas a adquirir una vivienda usada, los agentes inmobiliarios te ayudarán a conocer las condiciones del inmueble, tanto legales como físicas. Es importante que la documentación y servicios estén en orden.

6- Sé precavido con la preventa: En caso de ser una vivienda en un nuevo vecindario verifica que el nombre del desarrollador sea de prestigio y seriedad. Pregunta el precio total del inmueble, condiciones de pago, tiempos de entrega y si las adecuaciones o servicios tienen un costo adicional al precio.

7- Identifica zonas de crecimiento: Si eres un buen cazador podrás conseguir alguna propiedad en bajo costo y remodelarla, más adelante la propiedad aumentará su plusvalía y podrás obtener mayores beneficios.

Esperamos que con estos consejos hayas aclarado tus dudas y logres adquirir una propiedad adecuada a tus necesidades y capacidad financiera.